Ideas para decorar un salón rectangular con dos ambientes

Gael Arroyo
Gael Arroyo

Las casas amplias y diáfanas nos ofrecen muchísimas posibilidades de decoración y nos permiten o bien disponer de estancias donde prioricemos los espacios vacíos para conseguir decoraciones minimalistas o nos permiten incluso realizar distintas creaciones compuestas como, por ejemplo, puede ser un salón con dos ambientes. 

A la hora de plantear este tipo de estancia, sin embargo, vamos a necesitar estructurar bien el mobiliario y saber cómo colocar cada objeto en el lugar adecuado. De esta forma, esta estrategia nos permitirá aprovechar todo lo posible el espacio y crear habitaciones abiertas con mucha organización que resulten atractivas y útiles.

Si te gusta la idea de crear un salón con dos ambientes en tu comedor rectangular y estás buscando, por ejemplo, combinar el salón, el comedor, la cocina o algún otro espacio, a continuación traemos las claves de decoración para los salones con dos ambientes que estás buscando. Con ellas venimos a sacarles el máximo partido a la amplitud y al espacio. Con distintas técnicas de decoración y aprovechando tanto el diseño del mobiliario como la compatibilidad de distintos ambientes, lograremos salones rectangulares con muchísima personalidad. 

1 Salón con dos ambientes sin separación

Una de las opciones más clásicas, sobre todo en las casas en las que no contamos con ningún tipo de tabique ni aplique que funcione a modo de separación entre las distintas estancias. Este es uno de los casos en los que tenemos todo el mobiliario junto en una misma habitación y la única forma de diferenciar un ambiente de otro es o bien mediante el uso de colores y texturas o simplemente agregando el espacio adecuado para que este sirva a modo de pasillo y nos ofrezca la posibilidad de distinguir ambos ambientes.

En el caso de la fotografía podemos observar como se ha mantenido un estilo bastante uniforme en la decoración, pese a que podemos resaltar el negro de las sillas, que crea un acento muy marcado y nos ayuda a diferenciar la zona de la mesa, a modo de comedor en este salón rectangular. Aun así, hablamos de un espacio bastante homogéneo en el cual predominan los blancos y el tono madera de las lámparas, el suelo y los complementos decorativos.

Este ejemplo utiliza, sobre todo, un estilo bastante limpio que tira hacia la decoración boho y que nos permite aprovechar al máximo la luminosidad del color blanco de las paredes y el mobiliario para fortalecer la idea de amplitud en una estancia muy recargada con dos espacios unificados. 

2 Salón, comedor y cocina

La siguiente propuesta nos lleva a una opción bastante más atrevida en la que podemos utilizar, por ejemplo, un gran mueble para diferenciar dos espacios, que en este caso son un salón comedor con una cocina. Aquí lo que se ha hecho principalmente es aprovechar el espacio rectangular, pero no para dividirlo en dos cuadrados, sino para dividirlo en dos secciones distintas dentro de esta rectangularidad.

Lo que queremos decir con esto es que hemos utilizado precisamente la gran amplitud de este mueble blanco en mitad de la estancia para crear una cocina abierta al lado derecho. Esto nos permite tener esta estancia apenas un par de pasos del comedor y del salón, donde podemos disfrutar del descanso y de una buena comida en la mesa sin tener que desplazarnos por toda la casa. 

Lo más importante de este tipo de decoración es que hemos mantenido el mismo mobiliario tanto en el mueble queda al salón como en la cocina. De esta forma, ayudamos a homogeneizar el espacio por completo para que, pese a los dos ambientes, sintamos que es una misma estancia.

3 Tabique para separar salón y recibidor

La siguiente propuesta nos enseña un precioso y confortable salón con dos ambientes en el cual podemos observar que se ha aprovechado la mitad del espacio para crear un comedor con un sofá rinconero de más de cuatro plazas, en el que poder descansar cómodamente, y al otro lado tenemos una especie de recibidor, con el que se nos da acceso a la segunda planta.

Lo que más destaca de este salón rectangular es que se ha utilizado un tabique que ocupa la mitad de la estancia para crear esta separación, dejando abierto a ambos lados para facilitar el acceso. Además de esto, podemos apreciar que se utiliza también un estilo bastante similar, sobre todo en blancos, pero que sí que se diferencia en parte una zona de la otra por su decoración. Mientras que en la parte izquierda del salón apreciamos un mobiliario que tira más hacia el blanco, en la zona derecha se ha utilizado más que nada la madera.

Asimismo, también cabe destacar que este uso del espacio se ha hecho de una forma muy inteligente, puesto que se ha utilizado toda la parte baja de la escalera para rellenarla con estantes decorativos de madera que nos sirven para almacenar. Además, se ha añadido un cómodo sillón de mimbre con una lámpara de pie justo detrás que puede servir perfectamente como rincón de lectura, aprovechando la gran estantería que hay al otro lado del comedor. 

4 Cocina comedor dividida por una cristalera

Pasamos a otra idea que se diferencia bastante de las opciones que hemos mencionado anteriormente, puesto que en esta ocasión podemos observar no solo un estilo muchísimo, más moderno y que tira hacia lo nórdico, sino que además observamos una separación del espacio totalmente nueva. 

Primero podemos hablamos de la decoración, de la cual vale la pena apreciar como opta por los tonos blancos, grises y negros y que la única diferenciación es la mesa marrón de la cocina. De nuevo, el mobiliario y las paredes en blanco nos ayudan a agrandar todavía más el espacio, lo que resulta muy adecuado en estos salones rectangulares con dos ambientes modernos. Una manera sencilla de modernizar el espacio es haciendo uso de estos muebles con estructuras metálicas en negro y con las plantas artificiales, por ejemplo.

Lo siguiente que cabe mencionar es que en este caso sí que observamos una separación física entre cada uno de los ambientes, que es esta estructura metálica con cristalera que tiene puerta. Sin embargo, pese a que esto, podríamos decir que separa los dos espacios al ser completamente translúcido y transparente, también nos ayuda a unificar ambas zonas. Esta es una excelente opción si queremos poder ver qué sucede al otro lado, pero también buscamos cierta privacidad en algunos momentos. La amplia puerta nos permite abrir y cerrar estos dos espacios para jugar con este salón a dos ambientes.

5 Estantería moderna para distinguir dos ambientes

Continuando con la idea de los espacios que tiran más hacia lo minimalista o moderno, podemos encontrar esta otra opción, aunque dista también mucho del anterior. En este caso lo que observamos es que se ha dividido, de nuevo, el espacio a lo largo, en lugar de a lo ancho. Así pues, lo que hallamos es una gran estantería modular en la que se combinan los estantes vacíos con los estantes cerrados para ofrecernos esta gran estructura divisoria.

Lo que conseguimos con ello es separar a medias estos dos ambientes, de modo que seamos capaces de ver la cristalera al otro extremo y también tener cierto conocimiento de lo que sucede a ambos lados de la estantería, de una forma bastante similar a lo que ocurría en el caso anterior. 

Si hablamos de la decoración propiamente dicha, podemos ver que, en esta situación, esta se enfoca más bien hacia los tonos grises. De nuevo, el mobiliario es bastante moderno y minimalista, y en este salón rectangular apenas podemos apreciar un sofá de tres plazas, una chimenea eléctrica y esta moderna estantería.

6 Salón comedor con división en vertical

Para finalizar, continuamos con otra idea para comedor con decoración a dos ambientes que también escoge dividir el espacio en vertical en lugar de en horizontal. Lo que sucede en esta ocasión es que se aprovecha el ancho de la rectangularidad de la habitación para crear los dos espacios, también se ha utilizado la propia estructura de las paredes. Lo que sucede aquí es que observamos que se ha incrustado una gran librería en la pared del fondo y se ha delimitado con este espacio el salón con el sofá y la televisión.

Al otro lado, en el espacio que queda abierto, se ha aprovechado para colocar una mesa rectangular y formar un pequeño comedor. De esta manera, de nuevo, en lugar de utilizar esta largura de la estancia para crear dos pequeños cuadrados distintivos, combinamos los dos ambientes en uno sin la necesidad de separarlos. Así, prescindimos por completo de mobiliario, tabiques o cualquier tipo de estructura divisoria. 

El resultado es, como podemos apreciar, un espacio híbrido más parecido al del primer ejemplo, en el que unificamos estos dos ambientes para crear un comedor más clásico, más saturado de muebles y también más acogedor, en el que todo se encuentra apenas unos pasos de distancia.