7 palmeras pequeñas de interior bonitas para tu salón

Gael Arroyo
Gael Arroyo

¿Quieres aportar un toque exótico a tu salón? Las palmeras de interior son tus aliadas para crear ambientes frescos, elegantes y acogedores.

Lejos de imaginar una gran palmera que colme tu salón hasta el techo, hemos realizado una cuidada selección de plantas que alcanzan un tamaño más que adecuado para su cultivo en interior. Además, son fáciles de cuidar, por lo que lucirás palmeras sin esfuerzo.

Pero, antes de presentarte los ejemplares más bonitos, te detallamos una pequeña guía sobre cómo cuidar palmeras de interior, con una serie de útiles tips para que tus labores de jardinería doméstica sean todo un éxito.

Cómo cuidar palmeras de interior

Los cuidados de las palmeras no son complicados. Es, por ello, que son muy escogidas por principiantes en el cultivo de plantas de interior, que quieren disfrutar de la faceta más decorativa de las palmeras sin morir en el intento.

¿Cuáles son las claves de los cuidados de palmeras de interior? No te pierdas los siguientes consejos:

  • Buena iluminación: un buen caudal de luz es clave para mantener las palmeras de interior en óptimo estado. La iluminación favorece el verde de sus hojas, que lucirá intenso y brillante. Pero, recuerda: aléjalas de la exposición directa del sol.
  • Les gusta la humedad: las palmeras proceden de climas tropicales, lo que explica su inclinación por ambientes húmedos. Para ello, hazte con un pulverizador y refresca sus hojas a diario. También puedes ayudarte de un humificador para mantener una humedad adecuada para tus palmeras de interior.
  • Riego controlado: se trata del factor de los cuidados de palmeras de interior en el que debes prestar más atención. El sustrato ha de permanecer húmedo, pero no encharcado, por ello, no puedes excederte en el riego. Lo ideal es hacerlo una o dos veces por semana, siempre comprobando el estado del sustrato.

Por lo que respecta al tipo de agua, no toleran nada bien el agua calcárea.

Las palmeras de interior han conquistado multitud de hogares por su capacidad decorativa, así como por su facilidad en los cuidados.

Y es que, se trata de un tipo de plantas de las que puedes disfrutar tanto en interior como en exterior. Si eres un apasionado de las palmeras, no puedes perderte el artículo que encontrarás en este enlace geoviajeros.com/tipos-de-palmeras-en-espana/

A continuación, te presentamos las palmeras de interior más bonitas para incluir en tu salón.

Phoenix roebelenii

También conocida como Palmera enana, pertenece a la familia de las Arecaceae. El género Phoenix, está compuesto por entre 10 y 15 especies de palmeras, procedentes de diversos puntos del planeta, como África, Asia o Europa, concretamente, Islas Canarias.

Aunque en su hábitat natural pueden alcanzar los 5 metros, en interior, su cultivo en maceta no supera el metro. Entre sus cuidados, cabe destacar que gusta de una exposición al sol controlada, para que el verde de sus hojas luzca en todo su esplendor.

Por lo que respecta a la humedad, se debe pulverizar a diario, y su riego ha de producirse dos veces por semana en los meses más calurosos.

Dypsis Lutescens

La Dypsis Lutescens, más conocida como Areca o Palmera Bambú, es una de las más populares en decoración de interiores. ¿El motivo? Es una planta purificadora de aire, capaz de eliminar las toxinas presentes en el interior de las estancias.

La palmera Areca procede de Madagascar y, en su hábitat natural, puede alcanzar los 3 metros o, incluso, el doble, si las condiciones climáticas son muy favorables. En interior, has de garantizarle una zona de semisombra y un riego cada dos o tres días en verano. En invierno, bastará con un riego cada 15 días, pero abundante.

Howea forsteriana

También conocida como Kentia, es una palmera similar a la Areca, aunque de hojas más anchas. Procedente del este de Australia, la palmera Kentia es muy apreciada en los hogares, ya que se adapta de maravilla tanto al cultivo interior como al exterior.

En lo referente a sus cuidados, es muy poco exigente en lo que respecta al riego. En invierno, se recomienda hacerlo únicamente 1 o 2 veces al mes, mientras que, en verano, bastará con 1 o 2 veces a la semana.

Pon atención a la humedad y pulveriza sus hojas a menudo, al menos una vez al día. Tolera bien la falta de luz, aunque, si su cultivo es en interior, se recomienda situarla cerca de una ventana.

Chamaedorea elegans

Conocida simplemente como Camadorea, pertenece a la misma familia que la Palmera Enana, la Arecaceae.

Procedente de Latinoamérica, su origen tropical la inclina hacia los ambientes húmedos y en semisombra. Si no se pulverizan sus hojas con regularidad, estas se secan y se tornan marrones. Por lo que respecta a la luz, aléjala de las fuentes directas y ubícala en una zona luminosa, aunque no es exigente en este aspecto.

Con los cuidados apropiados, tendrás una planta densa y muy elegante que alcanzará, como máximo, una altura de 1,10m.

Licuala grandis

La palmera Licuala puede cultivarse tanto en exterior como en interior. En este último caso, has de tener en cuenta que, esta planta, necesita buenas dosis de luz y de riego.

Se trata de una palmera muy vistosa y decorativa, caracterizada por sus hojas palmeadas y dentadas en la parte interior. Para que luzca en todo su esplendor, su sustrato ha de estar siempre húmedo y habrás de ubicarla en una zona de semisombra.

Además, requieren un riego constante y abundante, evitando siempre los encharcamientos. Recuerda pulverizar sus hojas para que conserven su verde intenso.

Caryota mitis

Conocida popularmente como Palmera de cola de pez, este género pertenece, también, a la familia de las Arecaceae, procedentes de Asia y Oceanía.

Como buena planta tropical, no resiste los climas fríos, le gusta la humedad y prefiere las zonas de semisombra. Evita el agua calcárea para el riego y pulveriza sus hojas si el ambiente es muy seco.

Su crecimiento es lento, limitándose a unos pocos centímetros al año, por lo que es fácil controlar la altura y la anchura.

Cocos nucífera

¿Buscas una planta original y decorativa? La Palma de Coco o Cocos nucífera, es tu palmera ideal. Ahora bien, si quieres disfrutar de todo su potencial decorativo, habrás de ser muy riguroso con sus cuidados, pues son algo más exigentes que los de los otros ejemplares.

La Palma de Coco necesita un buen caudal de luz, aunque siempre alejada de la exposición directa. Le gustan los climas templados, es decir, unas temperaturas que oscilen entre mínimas de 16 ºC en invierno y 25 ºC en verano.

En verano, requieren de un riego abundante, reduciendo las cantidades en los meses más fríos. Por lo que respecta a la pulverización, has de asegurarte de emplear agua sin cal. Se trata de uno de sus cuidados más exigentes. Mantenerla hidratada es clave para su crecimiento.